{"id":11278,"date":"2012-10-05T00:00:00","date_gmt":"2012-10-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/des-mza.infd.edu.ar\/sitio\/jornadas-nacionales-de-historia-de-la-educacion\/"},"modified":"2012-10-05T00:00:00","modified_gmt":"2012-10-05T00:00:00","slug":"jornadas-nacionales-de-historia-de-la-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/jornadas-nacionales-de-historia-de-la-educacion\/","title":{"rendered":"Jornadas Nacionales de Historia de la Educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"sitio_noticia_volanta\" >\n<h3>Jornadas Nacionales de Historia de la Educaci\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"sitio_noticia_copete\" >Se realizar\u00e1n en San Miguel de Tucum\u00e1n los d\u00edas 17, 18 y 19 de octubre. Un grupo de docentes del Nivel Superior de nuestra provincia participar\u00e1 con la presentaci\u00f3n de la ponencia: \u00abEl Nivel Superior de Mendoza. Entre los autoritarismos y las ansias de liberaci\u00f3n\u00bb. Aqu\u00ed compartimos el trabajo.  <\/p>\n<hr class=\"sitio_noticia_contenido\" \/>\n<p >\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\"><strong><span style=\"color: #3366ff;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.wordpress.educatic.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/imagen-EscuelaWPosse.jpg\" border=\"0\" width=\"680\"><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\"><strong><span style=\"color: #3366ff;\">El &nbsp;Nivel Superior de Mendoza. Entre los autoritarismos y las ansias de liberaci&oacute;n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Autores<\/span>: <em>Daniel Mart&iacute;n, Silvana Yohama y Mart&iacute;n Aveiro<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">El objeto de esta comunicaci&oacute;n es analizar el proceso de cambio hist&oacute;rico cultural del nivel superior en la provincia de Mendoza. Generalmente los estudios que tienen por objeto la formaci&oacute;n superior han centrado sus an&aacute;lisis sobre los estudios universitarios. Sin embargo, podemos constatar que en la provincia cuyana existi&oacute;, previamente y paralelamente, instituciones educativas de este nivel que no estuvieron abarcadas por la universidad. Del mismo modo tampoco puede ser considerado como un subsistema subsidiario de las universidades dado que form&oacute; y aport&oacute; t&eacute;cnicos, docentes y profesionales en diversas especialidades del &aacute;mbito laboral mendocino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">As&iacute; pues, el antecedente m&aacute;s remoto de estudios superiores en Mendoza se remonta a 1757, a&ntilde;o en que funcion&oacute; una c&aacute;tedra de Filosof&iacute;a a cargo de los jesuitas (Mar&uacute;n &amp; Guerrero, 2007; Roig, 2005). Hasta entonces el espacio geogr&aacute;fico mendocino depend&iacute;a de la Capitan&iacute;a General de Chile y a su vez del Virreinato del Per&uacute;. Pero, en 1776, con la creaci&oacute;n del Virreinato del R&iacute;o de la Plata, Mendoza se transform&oacute; en la capital del Corregimiento de Cuyo, que comprend&iacute;a las jurisdicciones de San Juan y San Luis, y depend&iacute;an de la Intendencia de C&oacute;rdoba del Tucum&aacute;n (Cueto, Romano &amp; Sacchero, 1994). Por lo tanto, &ldquo;[&#8230;] de la tradicional organizaci&oacute;n hispana con enfoque en el Pac&iacute;fico se pas&oacute; a las novedades del Atl&aacute;ntico&rdquo; (Satlari, 2004: 96).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Con la expulsi&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s de los territorios de Espa&ntilde;a la educaci&oacute;n se redujo a las primeras letras hasta la creaci&oacute;n en 1817 del Colegio de la Sant&iacute;sima Trinidad, donde lleg&oacute; a ense&ntilde;ar Juan Cris&oacute;stomo Lafinur<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn1\">[1]<\/a>. El sanluise&ntilde;o era profesor de filosof&iacute;a, literatura, elocuencia, econom&iacute;a, m&uacute;sica y franc&eacute;s, pero fue cuestionado por los sectores clericales al ense&ntilde;ar Ideolog&iacute;a<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn2\">[2]<\/a> y por su afinidad con los sectores unitarios. Su posici&oacute;n filos&oacute;fica, como decimos, se basaba en la Ideolog&iacute;a, que era sostenida en Francia, por Condillac y Destutt de Tracy, y, en el R&iacute;o de la Plata, por la administraci&oacute;n de Bernardino Rivadavia<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn3\">[3]<\/a>. Por este motivo Lafinur fue exonerado de sus c&aacute;tedras y debi&oacute; marcharse a Chile. Por tanto, su labor la continu&oacute; el primer egresado de una instituci&oacute;n mendocina, Marcos Gonz&aacute;lez, que fue su disc&iacute;pulo (Roig, <em>ib&iacute;d<\/em>.: 347).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Con todo, el Colegio Sant&iacute;sima Trinidad en dos oportunidades tuvo que cerrar sus puertas por el conflicto, primero entre los partidarios de la revoluci&oacute;n y quienes no estaban a su favor en 1822 y luego, por la lucha de unitarios con federales en 1829. Hasta que finalmente su actividad se redujo a las primeras letras y latinidad. Por eso, en 1831, se empez&oacute; a hablar de la necesidad de tener una escuela normal, que ya contaba con el impulso de D. Luis Hoyos, quien ejerc&iacute;a la diputaci&oacute;n de Comercio nombrado por el gobernador Manuel Lemos. Ese a&ntilde;o Mendoza hab&iacute;a adherido al Pacto Federal y reconoci&oacute; a Juan Facundo Quiroga como Excelent&iacute;simo Protector, antes de su asesinato en Barranca Yaco. Por ende, Pedro Molina, gobernador electo en 1834, en el marco de aminorar los conflictos que en la d&eacute;cada anterior se hab&iacute;an suscitado con la Iglesia, dispuso la reparaci&oacute;n del templo de San Agust&iacute;n, expropiado en 1825, como tambi&eacute;n se puso al frente de los reclamos por conseguir la sede del Obispado de Cuyo (Bragoni, 2004: 165 &ndash; 166). As&iacute; pues, fue en las instalaciones de los agustinos donde se dispuso la creaci&oacute;n de la Escuela Normal San Agust&iacute;n. M&aacute;s tarde, el 29 de febrero de 1840, el sucesor de Molina, don Justo Correas, orden&oacute; por decreto la creaci&oacute;n de las c&aacute;tedras de: filosof&iacute;a, gram&aacute;tica, jurisprudencia, teolog&iacute;a y aritm&eacute;tica con la finalidad de mejorar las aptitudes y conocimientos para los cargos p&uacute;blicos, formar hombres de leyes y maestros primarios (Fontana, 1965: 52).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Por otra parte, en 1854 se sancion&oacute; la Constituci&oacute;n de la Provincia de acuerdo con el art&iacute;culo 5&deg; de la Carta Magna Nacional, aprobada un a&ntilde;o antes en Santa Fe, en la que se establec&iacute;a que cada provincia se organizara constitucionalmente. Tambi&eacute;n, durante la gesti&oacute;n de Segura se pidi&oacute;, mediante un proyecto de ley, &ldquo;[&#8230;] la cantidad de 4000 pesos para instalar un Colegio de Artes y una Quinta modelo, para lo cual se destinaba la quinta expropiada a los agustinos, que era la denominada San Nicol&aacute;s&rdquo; (Draghi, J., citado por Fontana, <em>ib&iacute;d<\/em>.). As&iacute;, en ese terreno &ldquo;seco, pedregoso, poblado de culebras y grandes ara&ntilde;as&rdquo;, se puso en funcionamiento la Quinta Normal de Agricultura y para eso fue convocado el t&eacute;cnico franc&eacute;s Miguel Amado Pouget, que se encontraba en Chile, quien trajo variedades de cepajes de su pa&iacute;s e introdujo abejas italianas. Sin embargo, el proyecto fracas&oacute; cuando se le quit&oacute; el apoyo oficial y en 1858, finalmente, el gobernador Juan Cornelio Moyano decidi&oacute; sustituir a Pouget (Cueto, Romano &amp; Sacchero, <em>ib&iacute;d<\/em>.; Fontana, <em>ib&iacute;d<\/em>.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Ahora bien, el 20 de marzo de 1861, al anochecer, Mendoza sufri&oacute; un movimiento s&iacute;smico que la destruy&oacute; casi por completo. El cataclismo, con una cantidad de muertes superior a las 4000, fue uno de los m&aacute;s devastadores de su historia. Tanto es as&iacute; que el centro de la ciudad capital tuvo que ser trasladada del lugar que ocupaba desde su fundaci&oacute;n, en lo que hoy es la Cuarta Secci&oacute;n y la Plaza Pedro del Castillo, al lugar que ocupa actualmente. A causa de esto, durante los a&ntilde;os siguientes no hubo instrucci&oacute;n p&uacute;blica y &ldquo;el Sant&iacute;sima Trinidad desapareci&oacute; para siempre&rdquo;. De hecho, mientras la poblaci&oacute;n resurg&iacute;a de sus ruinas se produjo la batalla de Cepeda y: &ldquo;[&#8230;] se da cuenta que una nueva &eacute;poca ha comenzado. Y con ella, nuevos planes de ense&ntilde;anza, nueva subordinaci&oacute;n, nueva orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica, nuevos valores pedag&oacute;gicos, todo nuevo&rdquo; (Fontana, <em>ib&iacute;d<\/em>.: 58)<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn4\">[4]<\/a>. Reci&eacute;n m&aacute;s tarde en diciembre de 1864 fue firmado por Bartolom&eacute; Mitre y Eduardo Costa el decreto que cre&oacute; el Colegio Nacional que, seg&uacute;n Fontana, &ldquo;lo fue todo para Mendoza&rdquo;: adem&aacute;s de ser preparatoria para las universidades, form&oacute; maestros primarios, se mantuvo la primera escuela graduada para ni&ntilde;os, funcion&oacute; anexo un Departamento de ense&ntilde;anza profesional de Agricultura y hasta se formaron t&eacute;cnicos qu&iacute;micos y mineros (<em>ib&iacute;d<\/em>.: 61). Sin embargo, con las primeras escuelas normales de varones y de mujeres y la transformaci&oacute;n del Departamento de Agricultura en la Escuela Nacional de Agricultura, la funci&oacute;n del Colegio Nacional se redujo a preparar j&oacute;venes que seguir&iacute;an carreras liberales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En tanto, el normalismo en Mendoza ten&iacute;a dos expresiones: por un lado, las maestras provenientes de Boston, Estados Unidos<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn5\">[5]<\/a>, invitadas por Domingo Faustino Sarmiento para que condujeran la Escuela Normal de mujeres y, por otro, los primeros egresados de Paran&aacute; para la ense&ntilde;anza de varones normalistas<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn6\">[6]<\/a>. Por cierto, seg&uacute;n Roig (2007), las ideas de Sarmiento sobre educaci&oacute;n nos permiten hablar de un proyecto represivo que fue rechazado por m&aacute;s de uno de los normalistas paranaenses. Este autor nos explica el &ldquo;racismo sarmientino&rdquo; que divid&iacute;a a las poblaciones en &ldquo;educables&rdquo; y &ldquo;no educables&rdquo; y que lleg&oacute; a plantear la &ldquo;invencible repugnancia&rdquo; que le produc&iacute;a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, puesto que sus criterios se basaban en una &ldquo;l&oacute;gica excluyente&rdquo;: &ldquo;b&aacute;rbaros&rdquo; o &ldquo;civilizados&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En orden de cosas, hacia fines del siglo XIX producto de la inmigraci&oacute;n y de la llegada del ferrocarril el mapa poblacional hab&iacute;a cambiado significativamente (Delgado, 2004; Paredes, 2004). Por eso, para Fontana (<em>ib&iacute;d<\/em>.), adem&aacute;s del crecimiento y la distribuci&oacute;n de la matr&iacute;cula en el territorio provincial, los grandes problemas de la educaci&oacute;n eran los siguientes: la falta de institutos t&eacute;cnico-pr&aacute;cticos, la formaci&oacute;n de maestros, ausencia de colegios mercantiles, la necesidad de una escuela femenina y el establecimiento de estudios superiores como base para la futura universidad mendocina. Para resolver aquellas falencias, en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, se crearon varias escuelas secundarias y una, sobre todo, que se pens&oacute; como una futura instituci&oacute;n superior polit&eacute;cnica bajo el impulso del normalista Manuel Pac&iacute;fico Antequeda: la Escuela Normal Agropecuaria e Industrial &ldquo;Alberdi&rdquo; (<em>ib&iacute;d.<\/em>: 85).&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Por otro lado, El 1&deg; de julio de 1920, un grupo de estudiantes apoyados por el profesor &Aacute;ngel Lupi, pusieron en marcha la Universidad Popular de Mendoza. Los cursos y conferencias eran <em>ad &ndash; honorem <\/em>y su finalidad era promover la difusi&oacute;n de conocimientos de car&aacute;cter humanista. Aunque, en 1922, con la aprobaci&oacute;n de sus estatutos, reglamento y plan de estudios&rdquo;, se dejaron de lado sus ideales libertarios de funcionamiento<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn7\">[7]<\/a>, para dar paso a una disciplinada organizaci&oacute;n que contemplaba cinco escuelas o facultades: Escuela de Matem&aacute;ticas Aplicadas y Facultad de Ingenier&iacute;a; Escuela de Qu&iacute;mica; Escuela Mercantil; Escuela de Industrias de la Granja; y Escuela del Profesorado de Filosof&iacute;a y Letras. A fin de ese a&ntilde;o, el Consejo Directivo entendi&oacute; que deb&iacute;a seguir los lineamientos t&eacute;cnicos y pr&aacute;cticos de las universidades populares de Capital Federal, Rosario, Corrientes y Tucum&aacute;n y decidi&oacute; suprimir la &uacute;ltima escuela, con lo cual ces&oacute; la actividad human&iacute;stica con que se la quiso dotar en sus comienzos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Adem&aacute;s de aquellas instituciones, en la escuela primaria el <em>escolanovismo <\/em>practicado por el grupo Nueva Era causaba resquemores en el conservadurismo vigente. Sus impulsores fueron Florencia Fossatti, N&eacute;stor Lemos, Mar&iacute;a Elena Champeau, entre otros, quienes lograron crear el Centro de Estudios Pedag&oacute;gicos Nueva Era. Asimismo, desde abril de 1933, el catal&aacute;n Vicente Lah&iacute;r Estrella organiz&oacute; la Escuela de Dibujo al Aire Libre que se desarrollaba los domingos en el parque General San Mart&iacute;n. Tambi&eacute;n ese a&ntilde;o se fund&oacute; la Academia Provincial de Bellas Artes, el C&iacute;rculo de Escritores de Mendoza y la Municipalidad de la Capital llam&oacute; a un concurso literario que se repiti&oacute; en los a&ntilde;os siguientes. Y hacia 1936 la Academia de Bellas Artes puso en marcha un nuevo plan de estudios de corte netamente terciario:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Se establec&iacute;an tres ciclos: preparatorio, intermedio y superior. El preparatorio constaba de un a&ntilde;o y constitu&iacute;a el punto de partida para la ense&ntilde;anza intermedia, que era de cuatro a&ntilde;os y se encaminaba a la decoraci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n industrial del dibujo. La ense&ntilde;anza superior est&aacute; destinada al perfeccionamiento art&iacute;stico de los futuros pintores y escultores y su duraci&oacute;n no pod&iacute;a ser inferior de cuatro a&ntilde;os. Los egresados del primer a&ntilde;o de estudios superiores optaban al t&iacute;tulo de &lsquo;Profesor elemental de dibujo&rsquo; y los que terminaban la carrera al de &lsquo;Profesor superior de dibujo&rsquo; (Fontana, <em>ib&iacute;d<\/em>.: 109).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">M&aacute;s a&uacute;n, entre 1937 y 1938, en San Luis y en San Juan respectivamente, se reunieron los escritores y pl&aacute;sticos de Cuyo en sendos congresos de los cuales naci&oacute; la Academia Cuyana de Cultura, y dentro de la misma un Instituto de Letras. Por consiguiente estaban las columnas: intelectuales, t&eacute;cnicos, pintores, poetas, ensayistas, escultores, etc. Un denso ambiente cultural en medio de un entorno pol&iacute;tico conservador, signado por el fraude electoral en lo que dio en denominarse la <em>d&eacute;cada infame<\/em>. A pesar de ello, estaban todas las condiciones dadas para que se organizara el nivel superior mendocino, cuesti&oacute;n que se ven&iacute;a solicitando hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo. De ah&iacute; que en 1939 se cre&oacute; la Universidad Nacional de Cuyo, aunque como hemos visto ya hab&iacute;an instituciones que cumpl&iacute;an con la funci&oacute;n de brindar estudios superiores sin los cuales la creaci&oacute;n de aquella no hubiese sido posible.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Si bien con la creaci&oacute;n de la Universidad cuyana el nivel superior fue centralizado y casi absorbido por completo, no dejaron de existir casas de estudios paralelas a la misma. Dan cuenta de lo que decimos la Escuela de Visitadoras de Higiene y Visitadoras Sociales que en 1948 se transform&oacute; en Instituto Superior, con un Plan de Estudios de tres a&ntilde;os, y para 1958 pas&oacute; a denominarse Escuela de Servicio Social. O, tambi&eacute;n, el Instituto Psicot&eacute;cnico que en 1945 comenz&oacute; a llamarse Escuela para Maestros de Readaptaci&oacute;n y en 1961 Instituto de Perfeccionamiento Docente de Educaci&oacute;n Diferenciada para, finalmente, convertirse en la Facultad de Antropolog&iacute;a Escolar. A su vez, hemos encontrado en el Archivo Hist&oacute;rico de la Provincia de Mendoza la Resoluci&oacute;n N&deg; 402, del 19 de noviembre de 1942, que aprobaba el funcionamiento del Instituto de Ciencias de la Educaci&oacute;n. Dicho Instituto elabor&oacute;, seg&uacute;n consta en la Resoluci&oacute;n N&deg; 403, un instrumento de evaluaci&oacute;n para todas las escuelas de la provincia, &ldquo;comunes y rurales&rdquo;, que cumpl&iacute;a una tarea de &ldquo;contralor&rdquo; para el desempe&ntilde;o docente provincial. Como sabemos la formaci&oacute;n docente para las escuelas primarias era una tarea de las escuelas normales que contaba, hacia fines de los cincuenta, con una sede en San Rafael (1915), una en Rivadavia (1917) y una en Tunuy&aacute;n (1956), adem&aacute;s de la ciudad capital. Y la de profesores para escuelas secundarias fue una de las tareas principales de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Cuesti&oacute;n que comenz&oacute; a cambiar desde principios de los a&ntilde;os sesentas. Las razones son m&uacute;ltiples y variadas. Dado que tenemos que tener presente en primer lugar el crecimiento poblacional, espec&iacute;ficamente de la poblaci&oacute;n joven; en segundo lugar, el encuadramiento econ&oacute;mico dentro de las pol&iacute;ticas desarrollistas y sus fundamentos educativos en la Teor&iacute;a del Capital Humano; y, en tercer lugar relacionado con el anterior, la posibilidad de emitir t&iacute;tulos para las instituciones educativas del nivel superior de car&aacute;cter privado. Por eso datan de aquella &eacute;poca el Instituto San Pedro Nolasco (1962), el Instituto Cuyano de Cultura Musical (1962), el Instituto del Carmen (1963), el Instituto Superior del Aconcagua (1967), el Instituto de Psicolog&iacute;a (1967). Adem&aacute;s de las Universidades privadas Mendoza, Juan Agust&iacute;n Maza y Cat&oacute;lica Argentina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Por otra parte, desde 1960 aparejado a los cambios curriculares que incorporaron la disciplina Educaci&oacute;n F&iacute;sica en las escuelas del pa&iacute;s, durante la presidencia de Arturo Frondizi, se cre&oacute; en respuesta a esta demanda un Instituto para la formaci&oacute;n de diplomados en la materia. As&iacute; pues se puso en marcha el Instituto de Educaci&oacute;n F&iacute;sica que en 1962 se denomin&oacute; &ldquo;Dr. Jorge Coll&rdquo; y se destacaba la impronta de la orientaci&oacute;n prusiana &ndash; alemana, que acentuaba la necesidad de la resistencia f&iacute;sica por encima de la teor&iacute;a o de la pedagog&iacute;a (Capone, 2012). Paralelamente, en 1961 se hab&iacute;a firmado el decreto durante la gobernaci&oacute;n de Ernesto Ueltschi para la creaci&oacute;n en San Rafael del Instituto Tecnol&oacute;gico del Sur que a partir de 1964 se transform&oacute; en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria con las carreras de Ingenier&iacute;a en Industrias de la Alimentaci&oacute;n e Ingenier&iacute;a en Petroqu&iacute;mica y Mineralurgia. Estas carreras estaban en orden con la estrategia&nbsp; econ&oacute;mica llevaba adelante por Frondizi, puesto que como dice Mario Rapoport (2010: 213 &ndash; 214):<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Para el desarrollismo, el crecimiento industrial de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hab&iacute;a contribuido a agravar la situaci&oacute;n. Dado que su epicentro se encontraba en las industrias livianas, que generaba la necesidad de importar bienes de capital, insumos intermedios y combustibles. La industrializaci&oacute;n era vista como la soluci&oacute;n de este problema e, incluso, del estancamiento agr&iacute;cola, originado en la baja disponibilidad de bienes de capital y de agroqu&iacute;micos que el pa&iacute;s no produc&iacute;a. Pero su camino deb&iacute;a ser inverso al seguido hasta entonces, comenzando por erigir las industrias b&aacute;sicas: acero, petroqu&iacute;mica, metalmec&aacute;nica, automotriz, m&aacute;quinas-herramienta y generaci&oacute;n de energ&iacute;a. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Tambi&eacute;n en 1961 bajo la iniciativa de un grupo de asociados al C&iacute;rculo de Periodistas comenz&oacute; a funcionar la Escuela de Periodismo. La cu&aacute;l, m&aacute;s tarde con el nombre de Escuela de Comunicaci&oacute;n Colectiva y junto a la Facultad de Antropolog&iacute;a, la Escuela de Servicio Social, la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria y la Escuela de Bellas Artes, pas&oacute; a la Universidad Nacional de Cuyo. No obstante, con la dictadura en 1976 la carrera de periodismo se traslad&oacute; a la Universidad Juan Agust&iacute;n Maza. Sin embargo, hasta ese momento seg&uacute;n una entrevista realizada por la revista <em>Claves <\/em>a Norma Sibilla, egresada de la Escuela a fines de los sesenta, hab&iacute;a funcionado de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Aquellos periodistas fundadores fueron un grupo de so&ntilde;adores que tuvieron que ajustarse a la realidad, pero no supieron hacer lo mismo con el material que ten&iacute;an en las manos. Las improvisaciones que se justificaron al principio ya no pudieron aceptarse con el correr de los a&ntilde;os. La Escuela de Periodismo se convirti&oacute; en el reducto de un grupo de profesores de tendencia nacional clericalista que estaba siendo derrotada por la caducidad de su estructura. Evitar la ca&iacute;da final &ndash; que no pod&iacute;a demorar &ndash; significaba para ellos colocar una venda en los ojos del estudiantado. Se formaron trenzas, arraigadas en la Direcci&oacute;n General de Escuelas, y el acaparamiento de cargos &ndash; en todos los niveles &ndash; hizo creer que sus posturas parec&iacute;an invencibles [&#8230;]. (Citada por Satlari, <em>ib&iacute;d<\/em>.: 327-328).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">La situaci&oacute;n descripta por Sibilla empez&oacute; a modificarse con la llegada de los a&ntilde;os setenta en todas las instituciones del nivel superior. Dado que si bien a la salida forzada de Frondizi y al golpe de Estado contra el gobierno de Arturo Illia le sigui&oacute; un decidido retroceso en el plano cultural y acad&eacute;mico con la dictadura c&iacute;vico militar de Juan Carlos Ongan&iacute;a, en Mendoza se dieron las condiciones de posibilidad para engendrar el caldo de cultivo que dio lugar a la Filosof&iacute;a de la Liberaci&oacute;n impulsada principalmente por Enrique Dussel<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn8\">[8]<\/a>. Esta teor&iacute;a naci&oacute; en el seno mismo de la Iglesia Cat&oacute;lica por las divisiones que se produjeron despu&eacute;s del Concilio Vaticano II y que dio origen en Am&eacute;rica Latina, con el peruano Gustavo Guti&eacute;rrez, a la Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n. Del mismo modo, en Chile un conjunto de intelectuales exiliados, sobre todo de Brasil<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn9\">[9]<\/a>, cuestionaban los postulados del desarrollismo con la denominada Teor&iacute;a de la Dependencia: &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Comenzando en el &aacute;mbito de la econom&iacute;a pol&iacute;tica, se produce, en primer lugar, el desvelamiento de la pol&iacute;tica de dominaci&oacute;n por una nueva ciencia social, la llamada <em>teor&iacute;a del desarrollo<\/em>, inspirada en el <em>funcionalismo <\/em>norteamericano. Esta teor&iacute;a supon&iacute;a que los &ldquo;pa&iacute;ses subdesarrollados&rdquo; est&aacute;n en etapa anterior, atrasada, respecto a los pa&iacute;ses &ldquo;desarrollados&rdquo;, industrializados. Alcanzar esta etapa puntera se consigue por la industrializaci&oacute;n y la modernizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. Para ello hace falta que los pa&iacute;ses desarrollados inviertan su dinero en ayuda a los pa&iacute;ses subdesarrollados. Por tanto, se da una interpretaci&oacute;n de la historia econ&oacute;mico &ndash; pol&iacute;tica desde un modelo de <em>etapismo<\/em>, en el que se defiende que el subdesarrollo es un estadio &ldquo;natural&rdquo; de los pueblos, un primer &ldquo;momento&rdquo; en la estructura &ldquo;l&oacute;gica&rdquo; del mercado mundial [&#8230;].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En cambio, una serie de cient&iacute;ficos sociales ve&iacute;an las cosas de otra manera, y empezaron a mostrar en sus escritos que a mayor inversi&oacute;n del capital extranjero, del centro, en la periferia, se produc&iacute;a un doble efecto perverso: por un lado, una mayor acumulaci&oacute;n de dinero en los pa&iacute;ses ricos, y, por otro, una mayor dependencia, endeudamiento y pobreza en los del Tercer Mundo. Por tanto, la brecha entre ambos tipos de pa&iacute;ses, en vez de acotarse, se hac&iacute;a cada vez mayor. El conjunto de estas tesis es lo que dio lugar a la &ldquo;teor&iacute;a de la dependencia&rdquo; (Beorlegui, 2004: 679 &ndash; 680).&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Del mismo modo otro brasilero, Paulo Freire, reafirmaba y profundizaba su pr&aacute;ctica pedag&oacute;gica que hab&iacute;a iniciado en su pa&iacute;s con un &eacute;xito rotundo en la alfabetizaci&oacute;n de adultos hasta su destierro en 1964. As&iacute; pues, su libro <em>Pedagog&iacute;a del Oprimido <\/em>realizada una aguda cr&iacute;tica sobre los m&eacute;todos tradicionales de ense&ntilde;anza y se vinculaba con los movimientos de liberaci&oacute;n que hac&iacute;an su irrupci&oacute;n en el escenario pol&iacute;tico hacia 1970. Todas estas ideas conjuntamente con los sucesos que acontec&iacute;an en el mundo como el Mayo Franc&eacute;s, la Primavera de Praga, la Revoluci&oacute;n Cultural China o la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos; y los acontecidos en el &aacute;mbito nacional como el Correntinazo, el Rosariazo o el Cordobazo, tuvieron repercusi&oacute;n en Mendoza. Hechos que se sumaban a la presi&oacute;n ejercida por la militancia peronista para que retornara su l&iacute;der, proscripto y exiliado desde 1955. As&iacute;, el punto m&aacute;ximo de ebullici&oacute;n en ese ambiente de rebeli&oacute;n generalizada estuvo dado por el Mendozazo en 1972 ante un aumento abrupto de la tarifa el&eacute;ctrica, que implic&oacute; la renuncia del gobernador Francisco Gabrieli responsable de la represi&oacute;n descargada contra la protesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Entonces, por un lado, la autodenominada &ldquo;Revoluci&oacute;n Argentina&rdquo; intent&oacute; de forma autoritaria reformar el sistema educativo en su conjunto y fue resistida decididamente por los trabajadores de la educaci&oacute;n. A&uacute;n as&iacute;, logr&oacute; implementar algunas modificaciones, por ejemplo elevar las escuelas normales a nivel terciario. De ah&iacute; que las existentes cambiaron su nominaci&oacute;n por Escuela Normal Superior y otra fue creada al efecto, tal es el caso del Instituto de Educaci&oacute;n Superior &ldquo;Gral. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n&rdquo;. Sin embargo, por otro lado, el clima de efervescencia y de ansias de participaci&oacute;n amparados en los ideales de liberaci&oacute;n irrumpieron con fuerza con la llegada de la democracia en 1973. De manera que, para citar un caso, Delia Ruiz quien era docente en la Escuela de Servicio Social dec&iacute;a:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">&ldquo;[&#8230;] habl&aacute;bamos de desesquematizaci&oacute;n ideol&oacute;gica para poder ser conscientes de todos los condicionamientos del pensamiento que se reciben a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, de la formaci&oacute;n y del vivir. Ser conscientes de eso para no trasladarlo a la gente como la visi&oacute;n del mundo [&#8230;]&rdquo; (Entrevista personal, 27 de febrero de 2004). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En efecto, la b&uacute;squeda de transformaci&oacute;n tanto en los modos del pensar cuanto en las estructuras de las instituciones educativas, a partir de la presidencia de H&eacute;ctor C&aacute;mpora y la gobernaci&oacute;n de Alberto Mart&iacute;nez Baca en la provincia de Mendoza, tuvieron manifestaciones en todos los niveles. Adem&aacute;s de lo que suced&iacute;a en los instituto de nivel superior, en la jurisdicci&oacute;n educativa provincial, el Sindicato del Magisterio (que desde 1973 pas&oacute; a llamarse Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educaci&oacute;n &ndash; SUTE) hizo un acuerdo con el Gobierno para la elaboraci&oacute;n de una ley de educaci&oacute;n surgida de las bases docentes (Aveiro, 2006). An&aacute;logamente en la Universidad Nacional de Cuyo, con el Rectorado de Roberto Carretero y bajo la iniciativa desde la Secretaria Acad&eacute;mica de Arturo Andr&eacute;s Roig, se gest&oacute; un proyecto para eliminar la c&aacute;tedra como centro de la ense&ntilde;anza y el aprendiza y reemplazarla por unidades pedag&oacute;gica con la finalidad de democratizar los estudios universitarios (Roig, <em>ib&iacute;d<\/em>.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Sin embargo, la ilusi&oacute;n fue breve. Pues con la muerte de Juan Domingo Per&oacute;n, el 1 de julio de 1974, el conflicto al interior del peronismo que ten&iacute;a graves antecedentes se torn&oacute; irresoluble. Enseguida, las fuerzas m&aacute;s reaccionarias de la derecha peronista se hicieron con las riendas del poder. La persecuci&oacute;n f&iacute;sica, seguida en muchos casos de muerte, comandada por el ministro de Bienestar Social Jos&eacute; L&oacute;pez Rega, fue complementada con la restricci&oacute;n ideol&oacute;gica a cargo del ministro de educaci&oacute;n Oscar Ivanissevich quien hab&iacute;a sustituido a Jorge Alberto Taiana. A todo esto, en Mendoza, le iniciaron un juicio pol&iacute;tico al gobernador Mart&iacute;nez Baca que ocasion&oacute; la suspensi&oacute;n en sus funciones, hasta que se declarase su inocencia o culpabilidad, cuesti&oacute;n que nunca ocurri&oacute;. En tanto, Carretero debido al alejamiento de Taiana tuvo que renunciar al puesto de rector interventor y ocup&oacute; su lugar Otto Burgos quien, a su vez, manten&iacute;a reuniones con Julio C&eacute;sar Santuccione<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn10\">[10]<\/a> y el jefe de la Unidad Regional I, inspector general Ra&uacute;l Alberto Ruiz Soppe (V&eacute;lez, 1999: 169). Por consiguiente, todos los proyectos alternativos para la educaci&oacute;n mendocina quedaron relegados por el estado de represi&oacute;n que presagiaba un final catastr&oacute;fico. En otras palabras, aquel fue el preludio de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico &ndash; militar que azot&oacute; el territorio argentino desde 1976.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">De hecho, previamente al quiebre institucional adem&aacute;s de los cesanteados, expulsados y aquellos que optaron por el exilio, hubo 19 desaparecidos, entre ellos 6 estudiantes del nivel superior mendocino<a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftn11\">[11]<\/a>. Luego, en el per&iacute;odo dictatorial ascendieron a casi 200 en su totalidad. De manera que con el cierre autoritario se retrocedi&oacute; a figuras primitivas y retardatarias, que ten&iacute;an dos finalidades: reestablecer el poder al <em>establishment<\/em> econ&oacute;mico y orientar la cultura hacia su tradici&oacute;n &ldquo;occidental y cristiana&rdquo; &ldquo;propia de la nacionalidad&rdquo;, seg&uacute;n dec&iacute;an sus ejecutores. Raz&oacute;n por la cual no es casual la creaci&oacute;n de institutos de car&aacute;cter privados y algunos confesionales: Instituto de Formaci&oacute;n Docente Santa Mar&iacute;a Goretti (1976), Instituto Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario de Pompeya (1978), Instituto Rodeo del Medio (1979) e Instituto Maip&uacute; de Educaci&oacute;n Integral (1981).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En resumen, hemos presentado en nuestra ponencia una apretada s&iacute;ntesis de un proyecto de investigaci&oacute;n en ciernes que llevamos adelante desde la Direcci&oacute;n de Educaci&oacute;n Superior de la Provincia de Mendoza. El t&iacute;tulo que elegimos para la misma habla del intento de dar continuidad al an&aacute;lisis que hiciera poco antes de su deceso el fil&oacute;sofo y pedagogo Arturo Andr&eacute;s Roig. Al respecto Roig, en su art&iacute;culo &ldquo;Autoritarismo versus libertad en la historia de la educaci&oacute;n mendocina (1822 &ndash; 1974)&rdquo;, dec&iacute;a acerca de la suerte de los reformadores educativos del territorio cuyano:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">En efecto, Juan Cris&oacute;stomo Lafinur fue expulsado de Mendoza; Agust&iacute;n &Aacute;lvarez y Carlos Vergara se fueron de nuestra ciudad asfixiados por sus aires mef&iacute;ticos; Julio Le&oacute;nidas Aguirre, por los mismos motivos, se suicid&oacute;; Florencia Fossatti fue condenada a una muerte civil y, en fin, Roberto Carretero, el noble rector que se abri&oacute; generosamente a los cambios a favor de una democracia universitaria, concluy&oacute; sus d&iacute;as al igual que Julio Le&oacute;nidas Aguirre (2009: 349).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">Por eso, hemos dispuesto el texto sobre categor&iacute;as contrapuestas: autoritarismos y liberaci&oacute;n. Pues, con el cese del r&eacute;gimen de <em>facto <\/em>el nivel superior sigui&oacute; en aumento, incluso de manera desproporcionada durante el neoliberalismo de la d&eacute;cada del noventa. Donde nuevamente crece el n&uacute;mero de instituciones privadas y confesionales. En consecuencia, si bien la matr&iacute;cula de estudiantes es mayor en las entidades p&uacute;blicas, de los 85 IES que hay en la provincia 59 pertenecen al sector privado. Por otra parte, a&uacute;n cuando hay un abundante marco regulatorio y el sistema ha podido articular pol&iacute;ticas educativas conjuntas, que en algunos aspectos han avanzado y est&aacute;n a la vanguardia de otras jurisdicciones, se mantienen en muchos casos las herencias autoritarias. De ah&iacute; que, con Roig afirmamos, a pesar de los altos costos que han generado las alternativas pedag&oacute;gicas o acad&eacute;micas no son un impedimento &ldquo;para que cierren las puertas a la constante y siempre urgente tarea de una reforma educativa&rdquo; (<em>ib&iacute;d.<\/em>), que propicie las ans&iacute;as de liberaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y cultural. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><strong>Bibliograf&iacute;a<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Aveiro, M. (2006) <em>La irrupci&oacute;n de la pedagog&iacute;a de la liberaci&oacute;n.<\/em> Buenos Aires: Mi&ntilde;o y D&aacute;vila.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Beorlegui, C. (2004) <em>Historia del pensamiento filos&oacute;fico latinoamericano. <\/em>Bilbao: Universidad de Deusto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Bragoni, B. (2004) &ldquo;La Mendoza criolla. Econom&iacute;a, sociedad y pol&iacute;tica (1820 &ndash; 1880)&rdquo;. En: <em>Mendoza a trav&eacute;s de su historia. <\/em>Mendoza: Caviar Bleu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Capone, G. (2012) <em>Recorriendo el cincuentenario. La posta y el testamento. <\/em>Mendoza: Instituto de Educaci&oacute;n F&iacute;sica &ldquo;Dr. Jorge Coll&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Cueto, A. Romano, A. &amp; Sacchero, P. (1994) <em>Historia de Mendoza<\/em>. Mendoza: Los Andes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Delgado, G. (2004) &ldquo;Mendoza y el ferrocarril&rdquo;. En: <em>Mendoza a trav&eacute;s de su historia. <\/em>Mendoza: Caviar Bleu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Fontana, E. (1965). &ldquo;Rese&ntilde;a hist&oacute;rica de la evoluci&oacute;n de los colegios medio &ndash; superiores en Mendoza hasta la creaci&oacute;n de la Universidad Nacional de Cuyo (1757 &ndash; 1939)&rdquo;. En: <em>Memoria hist&oacute;rica 1939 &ndash; 1964.<\/em> Mendoza,<em> <\/em>Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, Universidad Nacional de Cuyo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Frank, A. G. (1991) <em>El subdesarrollo del desarrollo. <\/em>Caracas: Editorial Nueva Sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Jalif de Bertranou, C. A. (2005) <em>Lecciones de Filosof&iacute;a. Luis Jos&eacute; de la Pe&ntilde;a, 1827<\/em>. Mendoza: Quellqsqa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">&ldquo;Los 19 desaparecidos antes del golpe&rdquo; (2006. 5 de noviembre) Diario <em>Los Andes<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Mar&uacute;n, M. V. &amp; Guerrero, L. (2007) &ldquo;Ordenamiento normativo e institucional de la educaci&oacute;n en Mendoza&rdquo;. En: <em>Mendoza, identidad, educaci&oacute;n y ciencias. <\/em>Mendoza: Ediciones Culturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Paredes, A. (2004) &ldquo;Los inmigrantes en Mendoza&rdquo;. En: <em>Mendoza a trav&eacute;s de su historia. <\/em>Mendoza: Caviar Bleu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Ponte, J. R. (2007) &ldquo;El patrimonio tangible de los mendocinos&rdquo;. En: <em>Mendoza, identidad, educaci&oacute;n y ciencias<\/em>. Mendoza: Ediciones Culturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Rapoport, M. (2010) <em>Las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de la Argentina. Una breve historia. <\/em>Buenos Aires: Booket.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Resoluci&oacute;n N&deg; 402 (1942, 19 de noviembre) Archivo Hist&oacute;rico de la Provincia de Mendoza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Resoluci&oacute;n N&deg; 403 (1942, 21 de octubre) Archivo Hist&oacute;rico de la Provincia de Mendoza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Roig, A. A. (1998) <em>La Universidad<\/em><em> hacia la Democracia. Mendoza: EDIUNC. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">_________ (2005) <em>Mendoza en sus letras y sus ideas <\/em>(Edici&oacute;n corregida y aumentada) Mendoza: Ediciones Culturales.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">_________ (2007) &ldquo;Autoritarismo versus libertad en la historia de la educaci&oacute;n mendocina (1822 &ndash; 1974)&rdquo;. En: <em>Mendoza, identidad, educaci&oacute;n y ciencias<\/em>. Mendoza: Ediciones Culturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">_________ (2009) &ldquo;Autoritarismo versus libertad en la historia de la educaci&oacute;n mendocina (1822 &ndash; 1974)&rdquo;. En: <em>Mendoza en sus letras y sus ideas. <\/em>Segunda parte. Mendoza: Ediciones Culturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Ruiz, D. (2004, 27 de febrero) <em>Entrevista personal<\/em>. Realizada en su casa de Quinta Ortega, Coquimbito, Maip&uacute;, Mendoza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">Satlari, M. C. (2004) &ldquo;De las reformas borb&oacute;nicas a la desintegraci&oacute;n de Cuyo (c. 1760 &ndash; 1820)&rdquo;. En: <em>Mendoza a trav&eacute;s de su historia<\/em>. Mendoza: Caviar Bleu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">_________ (2007) &ldquo;Historia de la educaci&oacute;n primaria p&uacute;blica, la educaci&oacute;n superior y algunas alternativas pedag&oacute;gicas desde la Ley 37 (1897) hasta el fin de la dictadura (1983)&rdquo;. En: <em>Mendoza, identidad, educaci&oacute;n y ciencias<\/em>. Mendoza: Ediciones Culturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">V&eacute;lez, R. (1999) <em>La represi&oacute;n en la Universidad Nacional de Cuyo<\/em>. Mendoza: Universidad Nacional de Cuyo.<\/span><\/p>\n<div> <\/p>\n<hr width=\"33%\" size=\"1\">\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref1\">[1]<\/a> Lafinur naci&oacute; en San Luis en 1797 y estudi&oacute; en la Universidad de C&oacute;rdoba, de la que fue expulsado por su car&aacute;cter vehemente en 1814. Cuando conoci&oacute; a Manuel Belgrano se incorpor&oacute; al Ej&eacute;rcito del Norte y a su escuela de Matem&aacute;ticas en Tucum&aacute;n hasta que, en 1818, se traslad&oacute; a Buenos Aires donde ense&ntilde;&oacute; Filosof&iacute;a en el Colegio de la Uni&oacute;n del Sud. All&iacute; obtuvo por concurso de oposici&oacute;n, frente a Luis Jos&eacute; de la Pe&ntilde;a y Bernardo V&eacute;lez, la c&aacute;tedra de filosof&iacute;a, siendo el primer laico en ocuparla, y que ense&ntilde;&oacute; de acuerdo con las &ldquo;doctrinas modernas&rdquo; inspirado en Condillac y Destutt de Tracy (Jalif de Bertranou, 2005: 40).<strong><em>&nbsp; &nbsp;<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref2\"><strong><em><strong>[2]<\/strong><\/em><\/strong><\/a><strong><em> <\/em><\/strong>&ldquo;Es preciso vincular el pensamiento y la acci&oacute;n de los ide&oacute;logos con la irrupci&oacute;n de la Revoluci&oacute;n Francesa en 1789 y la Declaraci&oacute;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano&rdquo;. Por cierto: &ldquo;La Ideolog&iacute;a debe su nombre a su fundador, Destutt de Tracy (1754 &ndash; 1836), qui&eacute;n la us&oacute; para indicar, como bien se sabe, el an&aacute;lisis del origen de las ideas, m&aacute;s exactamente, la ciencia de las ideas, con el fin de distinguirla de la vieja metaf&iacute;sica&rdquo; (<em>ib&iacute;d<\/em>.: 17 &ndash; 36).&nbsp;<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref3\">[3]<\/a> &ldquo;Rivadavia hab&iacute;a permanecido un per&iacute;odo prolongado en Europa y a su regreso al R&iacute;o de la Plata llegaba influido por el reformismo de los ministros iluministas de Carlos III y de la Ideolog&iacute;a, especialmente por la amistad que hab&iacute;a cultivado con Destutt&rdquo; (<em>ib&iacute;d<\/em>.: 39).<strong><em>&nbsp; <\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref4\">[4]<\/a> &ldquo;Cuando la tricentenaria ciudad de Mendoza cay&oacute; en el terremoto de 1861, un concepto y una frase que lo sintetiza aparece en el vocabulario y en el imaginario social de los mendocinos: lo nuevo. El vocablo nuevo\/a remite a otro arquetipo que se instala como fruto de la modernidad decimon&oacute;nica: lo moderno. Ambas ideas son fruto del ambiente positivista que reinaba en Europa y que tambi&eacute;n se instala en nuestra regi&oacute;n, precisamente a partir de la Organizaci&oacute;n Nacional, en la segunda mitad del siglo XIX, y que surgen no solo respecto de la arquitectura sino que abarcan a toda la cultura en general.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\">As&iacute; ser&aacute; la nueva ciudad posterremoto, el pueblo nuevo en San Nicol&aacute;s, el nuevo hospital, el nuevo templo de San Francisco, el nuevo Teatro Municipal, la plaza nueva, el nuevo mercado, etc. Por contraposici&oacute;n, como consigna, hay que superar y reemplazar lo viejo, lo anterior al terremoto: la vieja ciudad, la plaza vieja, el viejo mercado, etc. Lo nuevo es Par&iacute;s, lo viejo es Espa&ntilde;a [&#8230;]&rdquo; (Ponte, 2007: 62).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref5\">[5]<\/a> Sara Boyd, Sara Cook y Mar&iacute;a Morse fueron las principales.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref6\">[6]<\/a> Entre los egresados mendocinos de la Escuela Normal de Paran&aacute; podemos citar a: Lisandro Salcedo, Carlos Norberto Vergara, Manuel Pac&iacute;fico Antequeda y Julio Le&oacute;nidas Aguirre, entre otros.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref7\">[7]<\/a> As&iacute; lo explicaba el prof. &Aacute;ngel Luppi al diario <em>Los Andes<\/em> en 1946: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; buscaban? Nada concreto, pues all&iacute; en sus comienzos, no se trataba de formar capacidades espec&iacute;ficas, ni de otorgar t&iacute;tulos. Tampoco se exig&iacute;an requisitos ni se creaban obligaciones a los concurrentes. Toda era una ideal rep&uacute;blica de voluntades libres. El car&aacute;cter m&aacute;s aut&eacute;ntico de la Universidad, el desinter&eacute;s. La gente acud&iacute;a, &aacute;vida de escuchar, de aprender, de descubrir nuevos horizontes espirituales, nada m&aacute;s ni nada menos [&#8230;]. Nadie podr&aacute; negar que su &eacute;poca primigenia signific&oacute;, en el medio, un fermento de inquietudes culturales desconocidas hasta entonces&rdquo; (Citado por Satlari, 2007: 287).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref8\">[8]<\/a> &ldquo;A Mendoza le cupo un lugar importante en esto, creo que los fil&oacute;sofos de la liberaci&oacute;n m&aacute;s notorios salieron de Mendoza. Luego ese fen&oacute;meno de la liberaci&oacute;n, esa Filosof&iacute;a de la Liberaci&oacute;n entronc&oacute; con otras corrientes liberacionistas que no hab&iacute;an alcanzado a constituirse como una filosof&iacute;a de la liberaci&oacute;n. Me estoy refiriendo concretamente, por ejemplo, a toda la pr&eacute;dica en favor de la independencia, democracia y libertad de los pueblos hispanoamericanos que hay en la obra de Leopoldo Zea, porque Leopoldo Zea no cre&oacute; en M&eacute;xico una Filosof&iacute;a de la Liberaci&oacute;n sino que &eacute;l se sum&oacute; con todo derecho, porque ya hab&iacute;a inclusive enunciado muchos de los principios de esa filosof&iacute;a, antes que la Filosof&iacute;a de la Liberaci&oacute;n lo hiciera suyos. Lo &uacute;nico que no hizo &eacute;l fue crear un movimiento, se sum&oacute; al movimiento con toda su mochila dir&iacute;a yo. Tanto es as&iacute; que en aquellos a&ntilde;os 74-75 Leopoldo Zea vino a Mendoza exclusivamente a hablar con la gente de la Filosof&iacute;a de la Liberaci&oacute;n para ver qu&eacute; era&rdquo; (Roig,1998: 298).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref9\">[9]<\/a> Theothonio dos Santos, Fernando Enrique Cardoso, Enzo Faletto, Celso Furtado y An&iacute;bal Quijano, entre otros. Precedidos por Andr&eacute; Gunder Frank, con Sociolog&iacute;a del desarrollo y subdesarrollo de la sociolog&iacute;a, que fue publicada, por primera vez, en 1967 en la revista estudiantil Catalyst (Frank, 1991: 40).<strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref10\">[10]<\/a> Santuccione comandaba una fuerza parapolicial de car&aacute;cter &ldquo;moralista&rdquo; llamada Comando P&iacute;o XII.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva; font-size: 8pt;\"><a href=\"admin_newsletters.cgi?wAccion=alta#_ftnref11\">[11]<\/a> Amadeo Zen&oacute;n S&aacute;nchez And&iacute;a (estudiante peruano de periodismo), Jos&eacute; Salvador Vila Bustos, Irma Ester Berterre, Jos&eacute; Luis Herrera, Susana Bermejillo y Mario Susso (&ldquo;Los 19 desparecidos [&#8230;]&rdquo;, 2006).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva; font-size: 8pt;\">m&aacute;s informaci&oacute;n de las Jornadas: <\/span><\/strong><a href=\"http:\/\/www.17jornadas-he.com.ar\/\" target=\"_blank\">http:\/\/www.17jornadas-he.com.ar\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jornadas Nacionales de Historia de la Educaci\u00f3n Se realizar\u00e1n en San Miguel de Tucum\u00e1n los d\u00edas 17, 18 y 19 de octubre. Un grupo de docentes del Nivel Superior de nuestra provincia participar\u00e1 con la presentaci\u00f3n de la ponencia: \u00abEl Nivel Superior de Mendoza. Entre los autoritarismos y las ansias de liberaci\u00f3n\u00bb. Aqu\u00ed compartimos el &#8230; <a title=\"Jornadas Nacionales de Historia de la Educaci\u00f3n\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/jornadas-nacionales-de-historia-de-la-educacion\/\" aria-label=\"More on Jornadas Nacionales de Historia de la Educaci\u00f3n\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1090,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[24,6],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11278"}],"collection":[{"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1090"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11278\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/superior-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}